Lima.- Con el incremento de la humedad, la neblina y el descenso de temperatura en Lima, condiciones propias de la temporada, según el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi), además de niveles que superan el 90% en otoño e invierno, se eleva el riesgo de enfermedades respiratorias y de la piel en perros y gatos, especialmente, en los más vulnerables.
Aunque muchos dueños consideran que el pelaje es suficiente protección, especialistas advierten que no siempre es así. “Los cambios estacionales predisponen a enfermedades si no se controlan factores como la ventilación y la humedad del ambiente”, explica Diana Figueroa, docente de Medicina Veterinaria de la Universidad Norbert Wiener.
Durante esta temporada, las afecciones más frecuentes incluyen la traqueobronquitis infecciosa canina (conocida como “tos de las perreras”) en perros y el complejo respiratorio felino en gatos, muchas veces asociados a esquemas de vacunación incompletos. A ello se suman problemas dermatológicos como dermatitis, infecciones bacterianas y micosis, sobretodo, cuando el pelaje permanece húmedo por largos períodos.
Señales de alerta que no debes ignorar en tu mascota:
* Tos persistente o estornudos frecuentes
* Disminución de la actividad o decaimiento
* Pérdida de apetito
* Secreciones nasales u oculares
* Dificultad respiratoria (respiración con la boca abierta o esfuerzo abdominal)
“Se debe acudir al veterinario si presenta fiebre, decaimiento marcado, secreciones abundantes, lesiones en piel que empeoran, vómitos o diarrea persistentes, o si los signos no mejoran en 24 a 48 horas”, señala la especialista.
Claves para prevenir enfermedades en temporada de frío y humedad
Para reducir el riesgo, los especialistas recomiendan mantener al día el esquema de vacunación y desparasitación, evitar corrientes de aire, asegurar espacios secos y ventilados, así como secar completamente el pelaje luego del baño o paseos en ambientes húmedos. Además, una alimentación balanceada contribuye a fortalecer el sistema inmunológico.
“La prevención y la detección temprana pueden marcar la diferencia entre un cuadro leve y una complicación mayor. Por eso, los controles veterinarios oportunos son clave en esta temporada”, concluye la docente de la Universidad Norbert Wiener.
